COMIENZA LA ADOLESCENCIA…y papá no está...
Todo
este hermoso panorama de risas juegos y alegrías que vivimos y disfrutamos con
nuestros pequeños, va adoptando otra forma y otro color cuando el niño que se
maravillaba con cosas sencillas, comienza a hacerse más grande, más hombre, más
analítico y racional. Ya de su mente comienzan a surgir preguntas, más
profundas y complejas a las que las respuestas de Mamá no logran satisfacer como
lo hacían años atrás.
Se avecina un torbellino de hormonas,
sentimientos, sensaciones y experiencias propias de la edad, que abrirán paso a
una nueva etapa en la vida familiar.
Para
cada familia la situación obviamente será diferente. De acuerdo al temperamento
de tu hijo y del tuyo, las cosas van a variar.
Lo
cierto es que vienen cambios, que aunque los esperamos porque pasamos por esa
etapa, nos sorprenden nuevamente y muchas veces nos toman desprevenidos y puede
que lleguen antes de lo que esperamos.
Es un tema extenso y muy importante, ya que son muchos los elementos que intervienen en esta etapa. De igual manera, debemos considerar este período como decisivo en la formación de los adultos que queremos sean nuestros hijos.
En la próximas secciones, trataremos varios de los aspectos que merecen especial atención durante la adolescencia de nuestros hijos.